¿Te has dado cuenta con qué facilidad usamos la palabra «tercermundista» o «Tercer Mundo» en nuestras conversaciones? 👇

– ¡Me voy a quejar al Ayuntamiento, el estado de esta calle es tercermundista!

– Mi ilusión es ir a ayudar al Tercer Mundo.

😲 😲 😲 😲

Te voy a explicar por qué motivo no está bien usar esta palabra (y de paso, otras relacionadas). Y por qué es importante nombrar bien las cosas. Si, como a mí, te preocupa el lenguaje y además no quieres hacer daño sin querer, te invito a leer este artículo. ¡Allá vamos!

Origen de la expresión Tercer Mundo

La expresión fue acuñada en la década de los 50, durante la Guerra Fría, para englobar a los países no alineados con ninguno de los dos grandes bloques:

  • El norteamericano (llamado primer mundo)
  • El soviético (el segundo mundo)

El concepto fue usado también en 1952 por el sociólogo Alfred Sauvy, que lo utilizó en el artículo “Tres mundos, un planeta”, donde hablaba de los países de África, Asia y América Latina como “ignorados, explotados y despreciados” a los que que el primer mundo capitalista y el segundo mundo comunista no prestaban atención.

La característica unificadora clave de los países no alineados del “tercer mundo” era la pobreza (y la colonización), por lo que el término se convirtió en un término general para describir esto.

Hablar de «tercer mundo» está desfasado; los antiguos bloques enfrentados ya no existen. Actualmente se adjetiviza con una connotación despectiva: «esto es tercermundista» (en la RAE aparece con la definición «de calidad muy deficiente»). Es claramente ofensivo: la idea de más de un mundo divide y crea un sentido de “otro”. Los del Tercer Mundo no son como nosotras/os y nosotras/os no somos como ellas/os. ¡Pues claro que hay diferencias, pero entre mi vecino del 3º, mi pareja, mi familia y yo también y no los agrupo por un nombre despectivo y socialmente aceptado!

¿Entonces qué término se puede usar?

Algunas personas usan países subdesarrollados (maaaal), en vías de desarrollo (regular), países del Sur (un poco mejor, pero no es la pera).

Bamboo & Backpacks, en el artículo «Por qué hablar de “Tercer Mundo” está fuera de época y qué deberíamos decir en cambio» plantea varias opciones, todas ellas argumentadas. Un interesante artículo que tienes que leer si te interesa el tema.

MI TÉRMINO GANADOR ES…

Países empobrecidos. Y te explico por qué: porque no son pobres, les hemos empobrecido nosotras/os, los del Norte, con nuestras políticas, abusos, injerencias, colonialismo… Me parece que muestra bastante bien una cruda realidad.

O MEJOR…

¿Por qué no intentamos no generalizar y denominamos a un conjunto de países por el contexto en el que hablamos? Hay tantas diferencias en el mundo, incluso en varias zonas de un mismo país, que… ¿para qué encasillar?

¿Por qué es importante hablar bien?

«El lenguaje importa. Lo que no se nombra no existe y lo que se nombra de una manera peyorativa, con eso se queda».

Seguro que nos encanta que nos entiendan: pues vamos a hablar bien. A las personas que dicen que los y las que nos molestamos por algunos términos tenemos la piel muy fina, os contaré algo:

Hace años, se empleaba la palabra subnormal (diseñada para no herir) para referirse a las personas con discapacidad intelectual. Este término acabó utilizándose también como insulto y perdió la misión de ser un término que no hiriese. A nadie se le ocurriría decir ahora, para referirse a una persona con discapacidad, la palabra subnormal, aunque antes estaba aceptadísimo. Evolucionamos y nos adaptamos. Lo de «yo soy así y punto» o lo de «vaya tontería» no sirve si quieres no hacer daño y relacionarte de una forma sana con tu entorno. 

Otros ejemplos

La palabra negro/a para designar a una persona con la piel negra, ¿está bien o mal empleada?

Moha Gerehou, periodista de elDiario.es y analista en temas de racismo, habla en el artículo «6 comentarios racistas que hacemos casi sin darnos cuenta» de que «decir que alguien es “de color” en lugar de decir que es negro es algo que se ha convertido en políticamente correcto, pero hay movimientos antirracismo que buscan eliminar esta negatividad de la palabra negro y volverla a incluir en el lenguaje con normalidad. La palabra negro está tan asociada a la negatividad que nos resulta hasta chocante utilizarla para describir a una persona».

En la lengua española existen montones de expresiones que deberíamos revisar: “tener la negra”, “un día negro”, “una mano negra”, “un mercado negro”, “dinero negro”, “un garbanzo negro”, “una oveja negra”, «merienda de negros»… Todo en negativo.

«Por esta razón, a veces se intenta quitarle dureza a la palabra y utilizar otras como morenito, de color… Algunos movimientos están reivindicando la palabra negro, para quitarle toda esa capa de negatividad que ha adquirido durante todos estos años». Así que, ya sabemos: ni negrito/a ni de color… NEGRO/A.

No te sientas atacado/a si te corrigen

Para alguien que se considera una persona buena o «decente», que le señalen puede ser difícil de aceptar.

En el artículo «Muerte de George Floyd | Microrracismos: los comportamientos que son racistas y quizás no lo sabes», el profesor Sue habla de que «ninguna persona es inmune a heredar los prejuicios raciales, de género y de orientación sexual de nuestra sociedad», pero aclara que muchas veces esos sesgos van más allá de los actos conscientes, y que por eso se cometen sin quererlo actos que oprimen y discriminan.

Así que tenemos que hacer autocrítica y aprender a no responder atacando.

Espero que me cuentes qué piensas de lo que te he contado en los comentarios de debajo. A mí me encanta hablar de estos temas y desaprender algunas cosas, aunque a veces me sienta herida y me cueste.

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